SOLIDARIDAD CON LA DIÁSPORA VENEZOLANA

 

Por: Jesús Caldera Ynfante, PhD

Bendiciones para ustedes.

Con la venia de todos aprovecho para expresar mi solidaridad a los desplazados, migrantes forzados, solicitantes de Refugio, retornados involuntariamente, miembros del Éxodo venezolano, en situación de precariedad económica, máxima vulnerabilidad y sin reconocimiento jurídico de la condición de refugiados.

Hermanos de la región y del mundo: Venezuela es víctima de una dictadura militarista, desalmada y totalitaria, que hunde a su pueblo en una severa Crisis de Refugiados y de Migrantes forzados.

Estamos en presencia de una crisis de refugiados y de migrantes involuntarios, mediante un trágico proceso de desplazamiento forzado transnacional que golpea a Colombia, Brasil y demás países hermanos de la región que debe conllevar a la aplicación de la Cláusula Tercera de la Declaración de Cartagena (1984) que indica que por refugiado debe entenderse aquella persona que sale de sus pais por amenazas a su vida, libertad, integridad o bienes por razones de conflicto interno, violaciones graves de DDHH u otras circunstancias similares.

El régimen tiránico de Nicolás Maduro Moros ha sido denunciado por el Presidente de Colombia, Iván Duque y seis presidentes más (incluyendo al de Francia) ante la Corte Penal Internacional por delitos de lesa humanidad (violaciones sistemáticas, dolosas y masivas de DDHH) con base, entre otras pruebas, al Informe de Expertos Independientes de la OEA que documentaron y evidenciaron tales delitos internacionales.

La causa: una Emergencia Humanitaria Compleja que se caracteriza por la devastación humana, la desolación social, la destrucción del tejido productivo y la violencia inducida por subterfugios ideológicos o sectarismos políticos donde la dignidad humana es ultrajada y el irrespeto a la persona humana es dolosamente calculado y promovido (pogromo).

Los venezolanos están sometidos a una fatídica situación de supervivencia, sus derechos fundamentales esenciales son insatisfechos y, lo que es peor, la pobreza es un arma política para dominar la voluntad del pueblo. Los alimentos y medicinas son “entregados “ o “vendidos” únicamente a quienes tiene el “carnet de la patria”, una herramienta tecnológica implementada por la empresa china ZTE como instrumento de control biológico de la vida (por ende social) recreando un esquema de biopoder o biopolítica foucaultiana para generar sumisión y obediencia.

Al mismo tiempo, la privación dolosa, sistemática y generalizada de alimentos y medicinas a la población (con fines de sometimiento político mediante control biológico de la vida) configura el delito de EXTERMINIO con rango de lesa humanidad según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.

La vida de la persona humana sin alimentos ni medicinas ni servicios esenciales carece de sentido. La población sobrevive y agota sus días en filas interminables sin resultados porque la hiperinflación de 2018 sobrepasó los 2 millones % y el desabastecimiento ronda el 85% o más en algunos rubros imprescindibles para una vida decente.

Amén de la dominación extranjera consentida por parte de la dictadura cubana que domina a sus anchas a sus instrumentos internos (Nicolás Maduro Moros y los jefes militares) haciendo de Venezuela una Nación arruinada y a su población víctima colectiva de violaciones gravísimas de DDHH, destrucción de la democracia y del orden constitucional, santuario de crímenes y mafias de toda ralea por parte de una empresa criminal (aparato organizado de poder mafioso) cubano/venezolano que amenaza seriamente la seguridad y estabilidad regional.

No obstante, con la unión de todos los factores democráticos del país y la solidaridad internacional, avanzamos en la tarea de superar la usurpación del poder ejecutivo, por parte de Maduro Moros y sus amos de la tiranía cubana, rumbo a la conformación de una fuera política con arraigo popular suficiente para generar el punto de quiebre de la dictadura militar desalmada y totalitaria, que asuma y sea reconocido como Presidente encargado legítimo de la República el diputado presidente de la Asamblea Nacional Juan Guaidó (ex artículo 233 constitucional) para sortear con mesura de estadistas y audacia política esta hora crucial para la transición democrática en nuestra sufrida y esperanzada Venezuela, arribando, no sin dificultades, a la celebración de elecciones presidenciales libres, transparentes, públicas y creíbles con veeduría internacional.

La batalla en Venezuela es espiritual y política. Existen prácticas perversas basadas en la maldad y la perversidad propias de los hijos de la oscuridad.
Orar y luchar es la premisa.

Saldremos de esta pesadilla. Vendrá la liberación espiritual y lograremos la soberanía política.

La luz siempre vence las tinieblas.

Los buenos somos más!

Jesús Caldera Ynfante/ Chucho

 

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Imagen tomada de: www.elnacional.com

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